Hay historias que nunca llegan a los libros. Se recuerdan en casa, pasan de abuelos a nietos, se cuentan durante una sobremesa o reaparecen inesperadamente en una conversación. A veces sobreviven durante generaciones; otras, nadie vuelve a contarlas y acaban desvaneciéndose en el olvido.
La cultura viva se transmite de generación en generación, cambia, se adapta y se transforma sin perder necesariamente sus raíces. Por eso es tan importante estudiarla como seguir transmitiéndola: cada persona que vuelve a contar una historia heredada contribuye a mantenerla viva. Las nuevas tecnologías nos ofrecen una oportunidad extraordinaria para compartir este patrimonio y hacer visibles las voces de una comunidad que todavía recuerda, cuenta y transforma sus propias tradiciones.
Tal vez recuerdes una anécdota que contaba tu abuela, aquellos cuentos curiosos o divertidos que tu abuelo narraba una y otra vez, o una historia de tu madre que nunca has olvidado. La memoria puede ser un cofre del tesoro, a menudo sin que seamos conscientes de ello. En ella podemos encontrar aquel relato que tanta gracia nos hacía, canciones cargadas de recuerdos, chistes irreverentes, palabras y expresiones que desaparecen por el desuso, supersticiones, costumbres, remedios, historias de miedo, sucesos trágicos o misteriosos que dejaron huella en un lugar e incluso aquellas leyendas urbanas que alguien aseguraba que eran ciertas porque le habían sucedido a un conocido de un conocido.
Todo esto también es folklore, y nos interesa conocerlo.
Y no importa de dónde proceda. En Llegendàrium son bienvenidas leyendas, historias y tradiciones de cualquier lugar del mundo. Cada rincón, cada pueblo y cada comunidad humana —por pequeña, remota o desconocida que sea— forma parte de un patrimonio que merece ser escuchado, estudiado y transmitido. No hay una tradición demasiado pequeña ni una historia demasiado local: precisamente en esas voces particulares se encuentra una parte de la extraordinaria diversidad del imaginario humano.
Si quieres compartir alguna de estas historias, escribe a llegendarium@llegendarium.com indicando, siempre que sea posible, tu nombre, tu edad, de quién la aprendiste o escuchaste y el pueblo, región o país donde se conoce o transmite. Te responderemos tan pronto como sea posible y, si el material se publica en Llegendàrium, podrá aparecer con tu nombre o de forma anónima, como prefieras.
Si se trata de canciones, cuentos, fórmulas, dichos u otras formas de tradición oral, también puedes enviarnos grabaciones de voz o vídeo. No es necesario que sean profesionales: lo que nos importa es conservar la manera en que las recuerdas o en que te fueron transmitidas.
También hay lugar para la cultura material. Puedes enviarnos fotografías o vídeos de objetos, vestidos, amuletos, juguetes, herramientas, utensilios domésticos, objetos relacionados con antiguos oficios o cualquier otro elemento de la vida cotidiana que conserve detrás una historia, una costumbre o una tradición.
Cada historia, cada palabra y cada recuerdo pueden ser una pequeña pieza de una memoria mucho mayor. Todo el material es bienvenido y será tratado con el respeto y el cariño que merece.
Muchas gracias por ayudarnos a mantener vivo este patrimonio.